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  • No te aferres a cosas sin importancia. Lucas 12:15; Filipenses 3:7–8

  • Pon aparte todo aquello que no te edifica. 1 Corintios 10:23; Romanos 14:19

  • Cuídate de escuchar las cargas pesadas de los demás. Proverbios 12:25; Gálatas 6:2,5

  • Estamos en un viaje, quita el peso que no te deja avanzar. Hebreos 12:1; Filipenses 3:13–14

  • Hecha sobre Jehova tu carga y el té sustentará, es una promesa. Salmos 55:22; 1 Pedro 5:7

  • No habrá sustento sino hechas la carga sobre el. Mateo 6:25–34; Salmos 68:19

  • Cambia el equipage viejo por el nuevo. Efesios 4:22–24; 2 Corintios 5:17

  • Entre más creencia el adversario no podrá tocarte. 1 Juan 5:18; Efesios 6:16

  • Aligera las cargas de tu corazón. Salmos 34:18; Mateo 11:29

  • El fariseo es aquel que le coloca carga a la gente, Jesucristo no los quitó. Mateo 23:4; Lucas 11:46

  • Mientras más te acerques a la luz, verás lo que llevas de más en tu equipe. Juan 3:20–21; Efesios 5:13

  • Nosotros somos extranjeros y advenedizos, estamos de paso, estamos en un viaje que la responsabilidad es reconciliar al hombre con Dios. 1 Pedro 2:11; 2 Corintios 5:18–20

  • Dios quitó la carga pesada por medio de su hijo Jesucristo. Isaías 53:4–6; Colosenses 2:14

  • Dios en Cristo nos limpió, no te cargues nuevamente, ni vayas al basurero. 1 Juan 1:7; Gálatas 5:1

  • Quema los superfulos. Tito 3:9; 2 Timoteo 2:16

  • Abstente de los deseos carnales 5 sentidos, que batallan contra el alma. 1 Pedro 2:11; Gálatas 5:16–17

  • El envanecimiento, el orgullo es paja, quémalos. Proverbios 16:18; 1 Pedro 5:5

  • No te dejes deformar por los deseos engañosos. Efesios 4:22; Colosenses 2:8

  • Sed santos. 1 Pedro 1:15–16; Hebreos 12:14

  • No te dejes cargar por lo que Dios en Cristo quitó. Romanos 8:1–2; Colosenses 2:20

  • Sed pues imitadores de Dios como hijos amados. Efesios 5:1–2

  • Dios nos pone en lugares altos, quita el peso para que te eleves. Salmos 18:33; Efesios 2:6

  • Estamos de paso, viaja con poco peso. Hebreos 13:14; 2 Corintios 4:18

  • Cuídate de aquellos que vienen con la carga pesada. Gálatas 1:6–9; Proverbios 13:20

  • Nosotros no somos contenedor de basura de nadie, aléjate de la basura. Proverbios 4:14–15; 2 Corintios 6:17

  • Despójate de todo peso. Hebreos 12:1; Colosenses 3:8

  • La palabra de Dios libera la carga pesada. Juan 8:32; Salmos 119:45

  • Despójate del pecado, corre con paciencia esa gran carrera que tienes por delante. Hebreos 12:1–2; 1 Corintios 9:24–27

  • Quema todo aquello que no está en la palabra de Dios. Hechos 19:19; 2 Timoteo 3:16–17

  • El gozo se mantiene motivado viendo hacia adelante, hacia el supremo llamamiento. Filipenses 3:13–14; Nehemías 8:10

  • No busques el equipaje que ya Cristo se llevó. Isaías 43:18; Romanos 6:6

  • Despójate de la culpa. Romanos 8:33–34; Salmos 32:1–2

  • La salvación es por gracia, y la gracia perdona. Efesios 2:8–9; Tito 3:5–7

  • La falta de perdón, la duda, el rencor, la soledad, el miedo son cargas pesadas. Hebreos 12:15; 2 Timoteo 1:7

  • No permitas que nadie te robe el gozo. Juan 16:22; Filipenses 4:4

  • Vive, saca la basura de tu corazón, quémalo. Ezequiel 36:26; Proverbios 28:13

  • Estad pues firmes en la libertad con que Cristo te hizo libre. Gálatas 5:1

  • Mantente firme en esa libertad. 1 Corintios 16:13; Colosenses 1:23

  • A libertad fuisteis llamado. Gálatas 5:13; Romanos 6:18

  • Todo lo tengo por basura, limpia tu corazón, anda conforme a Cristo. Filipenses 3:8; Colosenses 2:6

Quema la paja de tu vida (Parte III)

  • No hay futuro incierto para un hijo de Dios. Jeremías 29:11; Romanos 8:28

  • Viajar liviano es lo mejor qué hay. Hebreos 12:1; Mateo 6:19–21

  • Mi yugo es fácil y ligera mi carga. Mateo 11:28–30

  • Limpia las cargas que estan en tu corazón. Salmos 51:10; Proverbios 4:23

  • El que anda liviano recibe revelación de Dios. Salmos 25:9; Juan 7:17

  • Quema el equipaje extra de tu vida. Seamos viajeros experimentados, la palabra de Dios te libera. 1 Corintios 3:12–15; Juan 8:31–32

  • Con el tiempo te das cuenta que menos es más. Proverbios 15:16; 1 Timoteo 6:6–8

  • El sistema te lleva aún ritmo de vida consumista. 1 Juan 2:15–17; Romanos 12:2

  • Ocúpate por aprender y hacer la palabra de Dios. Josué 1:8; Santiago 1:22

  • El tiempo para vivir es aquel que le dedicas a Dios. Efesios 5:15–17; Mateo 6:33

  • Empieza a quemar lo que llevas de más en la maleta. Colosenses 3:5; 2 Corintios 10:5

¿Estás sacando agua de un pozo seco?

"... pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa." (Mateo 13:22)

En esta era de la información instantánea, noticias de todo el mundo acompañadas de horribles imágenes, programas de entrevistas que están diseñados para mantener al oyente en un estado de agitación perpetua y la industria del entretenimiento que busca destruir cualquier brújula moral que alguna vez haya existido en nuestra cultura, es fácil ver por qué muchos cristianos están dispuestos a encerrarse dentro de sus ostras.

Las preocupaciones del mundo y el "amor al dinero" (traducido: el miedo de no tener suficiente), paralizan a muchos y ya no caminan en la fe y en el gozo del Señor. Ellos están sacando de un pozo seco en sus vidas espirituales.

“mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.” (Juan 4:14)

La fuente de agua viva dentro de nosotros, no debe funcionar en seco. Si se ha secado es porque estamos más preocupados por los cuidados de este mundo que por nuestra relación con Dios y nuestra fe en Sus promesas. El gozo del Señor debe ser nuestra fortaleza. Nunca vamos a sacar fuerzas del mundo y sus noticias.

“El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.” (Juan 7:38)

Existe una dimensión de abundancia que comienza dentro y fluye hacia los que nos rodean. Es la dimensión de la vida en el Espíritu. No dejes que las preocupaciones de este mundo y el miedo de no tener suficiente ahoguen la Palabra y sequen tu vida espiritual. Bebe de Su agua una vez más. Concéntrate en Sus promesas. No dejes que el mundo robe tu gozo, fe y visión.

Sólo estamos de paso y tenemos un trabajo que hacer mientras estamos aquí. Ese trabajo requiere que haya agua viva en tu interior.

No te rindas: 10 formas bíblicas de superar el sentimiento de fracaso

¿Te has sentido fracasado en algún momento de tu vida? ¿Te sientes como si no hubieras logrado tus objetivos o metas?

No estás solo. La Biblia nos enseña que todos experimentamos fracasos y desafíos en la vida. Sin embargo, también nos ofrece esperanza y orientación para superar esos sentimientos de fracaso.

Aquí te presento 10 formas bíblicas de superar el sentimiento de fracaso:

1. Reconoce que todos fracasan

"Porque todos hemos pecado y nos hemos quedado cortos de la gloria de Dios." (Romanos 3:23)

2. No te defines por tus fracasos

"No te dejes llevar por tus propios deseos, ni te dejes engañar por tus propias emociones." (Proverbios 28:26)

3. Aprende de tus errores

"La persona que no se arrepiente de sus errores es un necio." (Proverbios 14:1)

4. No te rindas

"No se rindan, porque en la perseverancia hay victoria." (Gálatas 6:9)

5. Busca la ayuda de Dios

"Busquen primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas." (Mateo 6:33)

6. No te compares con otros

"No se comparen unos con otros, porque cada uno tiene su propia carga." (Gálatas 6:4-5)

7. Cree en el Cristo en ti mismo

"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." (Filipenses 4:13)

8. Aprende a perdonarte a ti mismo

"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad." (1 Juan 1:9)

9. No te desanimes

"No se desanimen, porque la esperanza en Dios es nuestra fortaleza." (Salmos 27:14)

10. Recuerda que Dios te ama

"Porque Dios amó tanto al mundo que dio a su Hijo único, para que quien crea en él no se pierda sino que tenga vida eterna." (Juan 3:16)

Conclusión

"No te rindas. La esperanza en Dios es nuestra fortaleza."

Recuerda que todos experimentamos fracasos y desafíos en la vida. Sin embargo, con la ayuda de Dios y la perseverancia, podemos superar esos sentimientos de fracaso y alcanzar nuestros objetivos.

Las Escrituras y Nuestro Entendimiento

¡Solo Dios cambia lo equivocado de nuestro razonamiento!

Y el razonamiento está unido a nuestras emociones. De allí que el Orgullo no es solo un pensamiento o emoción, sino la unión del razonamiento + emoción.

Por tanto, Si la luz de las Escrituras no llega a nuestro entendimiento, nunca volveríamos del error.

Pablo dice como se renueva nuestro entendimiento:

2 Timoteo 3:16-17 RVR1960

[16] Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, [17] a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

No hay patria libre sin almas rendidas al Señor!

La historia nos enseña que la libertad externa se conquista a través de sangre y batallas. Sin embargo, la libertad más profunda no se alcanza en un campo de guerra, sino en un corazón que se rinde.

Podemos tener independencia política y, sin embargo, seguir siendo esclavos del pecado. Podemos ondear banderas, pero si no nos arrodillamos ante Cristo, permanecemos encadenados por lazos invisibles.

“Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” (Juan 8:36).

La verdadera independencia no depende de héroes humanos, sino del Hijo de Dios que triunfó en la cruz. No se trata solo de patria, sino de eternidad. No es solo victoria; es rendición.

Por Nada Estéis Afanosos

1. Por nada estéis afanosos”

Significa: no te preocupes, no vivas angustiada o con miedo por nada.

Pablo nos enseña a reemplazar la preocupación por confianza en Dios.

2. “Sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego”

Esto quiere decir: cuéntale todo a Dios, háblale de tus necesidades, tus miedos, tus deseos y tus cargas. En otras palabras: no te quedes callada con tus problemas; preséntalos a Dios.

3. “Con acción de gracias”

Significa que mientras oras y pides, también debes agradecer.

Agradecer por lo que ya tienes y por lo que Dios hará, aunque aún no lo veas.

🌸 En resumen:

Filipenses 4:6 nos enseña que:

Cuando algo te preocupe, no te llenes de ansiedad, sino habla con Dios, pídele con fe, y agradece, confiando en que Él escucha y actuará.

Dios te bendiga!