Domingo 1 Marzo 2026

Salmos 47; Mateo 25

LECTURA DIARIA

Salmos 47:1-2, 7-8

Pueblos todos, batid las manos; Aclamad a Dios con voz de júbilo. Porque Jehová el Altísimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra.

Porque Dios es el Rey de toda la tierra; Cantad con inteligencia. Reinó Dios sobre las naciones; Se sentó Dios sobre su santo trono.

Mateo 25:13, 21, 40

Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.

Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

En Salmos 47 se proclama a Dios como Rey sobre toda la tierra; en el contexto oriental, cuando un rey subía al trono o regresaba victorioso, el pueblo aclamaba con trompetas y palmas, reconociendo públicamente su autoridad absoluta. Es un salmo de celebración por el gobierno soberano del Señor sobre las naciones. Luego, en Evangelio según Mateo 25, Cristo Jesús presenta parábolas que hablan de preparación y responsabilidad: las diez vírgenes enseñan a estar vigilantes; los talentos muestran que debemos administrar fielmente lo recibido; y el juicio de las naciones revela que servir al necesitado es servir al Rey. Ambos capítulos juntos nos llaman a vivir conscientes de que hay un Rey reinando y que Él pedirá cuentas. Eso significa mantenernos despiertos espiritualmente, permanecer firmes en fidelidad aunque otros se descuiden, actuar con madurez en lo que administramos y practicar un amor concreto hacia el prójimo. No basta celebrar al Rey con palabras; hay que honrarlo con una vida preparada, responsable y coherente hasta Su regreso