Domingo 22 Febrero 2026

Salmos 40; Mateo 22

LECTURA DIARIA

🌿 1️⃣ No corras delante de Dios

Si estás en un “pozo” como describe el salmo, no busques salidas humanas apresuradas. Esperar desarrolla dependencia verdadera. La prisa casi siempre debilita la fe.

🌿 2️⃣ Que tu obediencia sea coherente cuando nadie te ve

Dios no se impresiona con lo externo; mira el corazón dispuesto. Haz Su voluntad incluso cuando no hay reconocimiento.

🌿 3️⃣ Revisa tus motivaciones antes de actuar

En Mateo 22 muchos preguntaban para tentar, no para aprender. Antes de hablar o decidir, pregúntate:

¿Estoy actuando por amor o por orgullo?

🌿 4️⃣ Ama cuando no es cómodo

Amar al prójimo no es fácil. Es dominio propio, es paciencia cuando estás cansada, es responder con respeto aunque el otro no lo haga.

🌿 5️⃣ Mantén tu identidad espiritual clara

“Dad a César lo que es de César…” significa que cumples tus deberes, pero tu corazón pertenece a Dios.

No permitas que lo temporal gobierne lo eterno.

🌿 6️⃣ Declara confianza incluso en necesidad

“Aunque afligido y necesitado… Jehová pensará en mí.”

No te victimices; afirma tu esperanza. La confianza hablada fortalece el alma.

Espera con paciencia, obedece con sinceridad y ama con convicción. Esa combinación produce una fe firme, madura y estable, que no se mueve por emociones sino por principios.

Salmos 40:1-4, 6, 8, 11, 16-17

Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová. Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza, Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.

Sacrificio y ofrenda no te agrada; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación no has demandado.

El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón.

Jehová, no retengas de mí tus misericordias; Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.

Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan, Y digan siempre los que aman tu salvación: Jehová sea enaltecido. Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.

Salmos 40, David nos muestra que la verdadera firmeza se forja en la espera paciente. No es una espera débil ni resignada, es una decisión consciente de permanecer confiando mientras el proceso sigue. Dios lo saca del pozo, afirma sus pasos y pone cántico nuevo en su boca, demostrando que cuando el corazón no se mueve por la desesperación, el Señor interviene con poder. Luego el salmo nos lleva a algo más profundo: lo que Dios busca no es solo sacrificio externo, sino un corazón dispuesto a obedecer Su voluntad con sinceridad. Esa obediencia constante es la que sostiene en medio de nuevas pruebas, porque aunque David reconoce angustias y enemigos, su confianza no cambia.

Este salmo nos llama a vivir espiritualmente atentos, perseverando sin retroceder, obedeciendo más allá de lo emocional y manteniendo el corazón alineado con la voluntad de Dios. La estabilidad no viene de que desaparezcan los problemas, sino de decidir permanecer firmes, actuar con integridad y sostener la confianza en medio del proceso, sabiendo que el Señor levanta, afirma y libra a los que esperan en Él.