Jueves 04 Diciembre 2025

Daniel 3 - 4; 2 Pedro 2

LECTURA DIARIA

Daniel 3:1, 6, 14, 16-18, 23-25, 28-29

El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de sesenta codos, y su anchura de seis codos; la levantó en el campo de Dura, en la provincia de Babilonia.

y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.

Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado?

Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.

Y estos tres varones, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo. Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey. Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses.

Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios. Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa convertida en muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como este.

"Estos capítulos revelan que la gracia no debilita, sino que fortalece la postura interior. Daniel 3 muestra que la persona renovada no se dobla ante presiones ni se mezcla con lo que el sistema ofrece, porque sabe a quién pertenece; y cuando el fuego llega, Cristo mismo se hace presente y la sostiene. Daniel 4 enseña que la verdadera firmeza nace de la humildad: cuando la persona reconoce la soberanía de Dios, su mente vuelve a ordenarse y su vida se levanta. 2 Pedro 2 advierte que, en tiempos de voces engañosas, solo quienes vigilan y permanecen firmes pueden distinguir lo verdadero de lo falso. Juntos proclaman que la gracia forma convicción, la mente renovada da claridad, y el llamado de vigilar, mantenerse firmes en la fe, caminar con carácter y vivir desde la fuerza que Dios da, se vuelve un estilo de vida. Así, nada del mundo quiebra a quien está establecido en Cristo."