Jueves 15 Enero 2026

Mateo 5

LECTURA DIARIA

Mateo 5:3, 5, 13-14, 29, 44, 46, 48

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?

Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

"Mateo 5 nos muestra que el Reino de Dios no se vive desde la comodidad, sino desde una postura interior firme. Cristo Jesús declara bienaventurados a quienes, aun en medio de necesidad, oposición o mansedumbre, permanecen alineados a Dios. No es debilidad: es fortaleza gobernada por la verdad.

En este capítulo, Cristo Jesús confronta una fe superficial y nos lleva a una obediencia que nace del corazón. La justicia del Reino no se trata de cumplir reglas externas, sino de vivir con una conciencia despierta delante de Dios. Por eso habla del enojo, de las palabras, de la pureza, del perdón y del amor al prójimo: porque lo que no se gobierna por dentro termina dominando por fuera.

Ser sal y luz implica responsabilidad diaria. El creyente no se esconde ni se mezcla; permanece visible, firme y coherente. Mateo 5 nos recuerda que caminar con Dios requiere vigilancia constante, decisiones claras y una fe que se expresa en la vida cotidiana."

Tips para vivir Mateo 5 (en la vida real)

1️⃣ Vive desde adentro, no desde la apariencia. Las bienaventuranzas  arrancan en el corazón. No se trata de parecer espiritual, sino de ser humilde, dependiente y sensible a Dios aun cuando nadie te ve.

Antes de reaccionar, pregúntate “¿qué actitud honra a Dios aquí?”

2️⃣ Llora lo que Dios llora, no lo ignores. Mateo 5 honra al que reconoce el pecado, el dolor y la injusticia, no al que los normaliza.

No te acostumbres a lo que apaga tu conciencia; deja que Dios te siga sensibilizando.

3️⃣ La mansedumbre es fuerza bajo control. No es debilidad, es dominio propio. Es poder elegir responder con verdad sin violencia.

No todo se responde en caliente; a veces el silencio es victoria.

4️⃣ Ten hambre de lo correcto, no solo de lo cómodo .El que tiene hambre y sed de justicia no negocia valores por aceptación.

Elige lo correcto aunque te cueste relaciones, tiempo o comodidad.

5️⃣ Sé misericordioso en un mundo duro. La gracia que recibes, la gracia que das.

Antes de juzgar, recuerda cuánta gracia Dios ha tenido contigo .

6️⃣ Cuida tu interior más que tu imagen. La pureza no es solo conducta, es intención. Dios mira el motivo.

Revisa tus pensamientos tanto como tus acciones.

7️⃣ Sé pacificador, no generador de conflictos. No alimentes chismes, divisiones ni pleitos innecesarios.

Si no edifica, no lo repitas.

8️⃣ Mantente firme aunque incomode. Mateo 5 deja claro que seguir a Cristo puede traer rechazo, pero también trae recompensa.

No ajustes tu fe para encajar; mantente fiel.

9️⃣ Vive como sal y luz, no como copia del mundo. La sal conserva, la luz expone. El creyente no se mezcla, influye.

Tu manera de hablar, decidir y amar debe marcar diferencia.