Jueves 2 Abril 2026
Marcos 10
LECTURA DIARIA


Marcos 10:6-9, 13-17, 21-22, 24, 27, 42-49, 52
pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía. Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?
Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!
Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama.
Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.
En Evangelio de Marcos 10 vemos cómo Cristo Jesús nos lleva a lo esencial de la vida con nuestro Padre amado: una fe que se vive de verdad. Nos recuerda que el matrimonio es un compromiso serio de fidelidad, que debemos acercarnos a papá con un corazón sencillo como el de un niño, y que no podemos permitir que nada, ni siquiera lo material, ocupe Su lugar en nosotros. También nos enseña que en el Reino no se trata de buscar posiciones, sino de servir con amor, y nos muestra, a través de Bartimeo, que la fe que persevera y clama no se queda sin respuesta.
Este capítulo nos llama a esforzarnos de manera práctica: a obedecer aunque cueste, a soltar lo que estorba, a mantenernos humildes, a servir con un corazón correcto y a no rendirnos en medio de la presión. Es un llamado a vivir una fe firme, activa y llena de amor, entendiendo que no se trata de hacerlo a nuestra manera, sino de caminar como nuestro Padre amado nos guía. Seguimos avanzando con determinación, sabiendo que para Él nada es imposible y que cada paso de obediencia, hecho con amor, tiene propósito eterno.
