Jueves 2 Julio 2026

Levítico 19 y 20

LECTURA DIARIA

LEVÍTICO 19:2-3, 9-11, 18, 37

Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios. Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis días de reposo guardaréis. Yo Jehová vuestro Dios.

Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu tierra segada. Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo Jehová vuestro Dios. No hurtaréis, y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro.

No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.

Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra. Yo Jehová.

LEVÍTICO 20:7-8, 26

Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios. Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico.

Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.

*Levítico 19 y 20 nos enseñan que la santidad se vive en las decisiones cotidianas mucho más que en momentos extraordinarios. Dios no solo habló de adoración, sino también de cómo tratar a los padres, a los vecinos, a los necesitados, a los trabajadores y a toda la comunidad. En el pensamiento oriental, ser santo significaba ser una persona apartada para Dios en cada aspecto de la vida, no únicamente durante los actos religiosos. Por eso estos capítulos conectan la relación con Dios y la manera de tratar a los demás; una no podía separarse de la otra.* La enseñanza práctica es que Dios nos llama a reflejar Su carácter donde vivimos, trabajamos y convivimos cada día. Mientras aguardamos el retorno de Cristo Jesús, permanezcamos firmes en santidad, fortalecidos en la gracia, actuando con integridad, justicia, misericordia y amor. Porque una vida apartada para Dios no se distingue solo por lo que evita hacer, sino por la manera en que refleja el corazón de nuestro Padre amado en cada decisión y en cada relación.

Tito 2:11-13

*"Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación...* enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada...”

👉🏾*La gracia no solo nos salva; también nos enseña a vivir en santidad mientras esperamos el regreso de Cristo Jesús.*

1 Pedro 1:15-16

“Sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir.”

👉🏾*La santidad abarca cada área de nuestra vida.*

Levítico 19 y 20 nos recuerdan que Dios nos llama a vivir firmes en santidad, fortalecidos en la gracia y aguardando fielmente el retorno de Cristo Jesús. La verdadera santidad se refleja en la forma en que hablamos, tratamos a otros, administramos nuestros recursos y tomamos decisiones cada día. Porque una vida apartada para Dios no solo honra a nuestro Padre amado, sino que también se convierte en un testimonio visible de Su carácter en medio del mundo.

Contáctanos

contactanos@palabra-online.com

Quiero recibir novedades

Palabra Online 2025