Jueves 26 Febrero 2026
Mateo 23
LECTURA DIARIA


Mateo 23:3-5, 11-12, 23, 26, 37
Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;
El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.
¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio.
¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!
Mateo 23, Cristo Jesús confronta con firmeza a los escribas y fariseos por su hipocresía: aparentaban santidad, pero su corazón estaba lejos de Dios. Amaban los primeros lugares, imponían cargas pesadas sobre el pueblo y cuidaban lo externo mientras descuidaban la justicia, la misericordia y la fe. Él los llama a coherencia, a vivir lo que se predica, recordando que el mayor es el que sirve y que el que se humilla será exaltado. El capítulo termina con el lamento de Cristo Jesús por Jerusalén, mostrando que aun cuando corrige con autoridad, su corazón sigue siendo de amor y deseo de restauración.
Velar también es revisar nuestro corazón, no solo nuestras acciones externas. Firmeza sí, pero con amor. Autenticidad antes que apariencia. Humildad antes que aplausos .
