Lunes 01 Diciembre 2025

Ezequiel 45 y 46 - 1 Pedro 4

LECTURA DIARIA

1 Pedro 4:1-2, 7-8, 12-14

Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.

Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.

Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.

1 Pedro 4 declara que quien piensa como Cristo ya no vive atrapado en lo viejo: rompe con la carne, rompe con el ruido y se alinea con la voluntad de Dios. La gracia le da una identidad firme, y desde esa firmeza la persona se mantiene sobrio, enfocado y vigilante. Ama con intención, sirve con propósito y habla con la autoridad que Dios respalda. Cuando enfrenta pruebas, no se sorprende, entiende que el fuego no destruye, purifica. Por eso se mantiene fuerte, estable, confiado, porque sabe que si participa de los sufrimientos de Cristo, también participa de Su gloria. La mente renovada estabiliza, su fe lo sostiene y su mirada en Cristo lo mantiene en pie cuando otros retroceden."