Lunes 13 Abril 2026

Éxodo 11, 12

LECTURA DIARIA

ÉXODO 11:4-5, 7

Dijo, pues, Moisés: Jehová ha dicho así: A la medianoche yo saldré por en medio de Egipto, y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras el molino, y todo primogénito de las bestias.

Pero contra todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua, para que sepáis que Jehová hace diferencia entre los egipcios y los israelitas.

ÉXODO 12:3, 5, 7, 10-11, 13, 29-30, 40, 42

Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.

El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.

Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.

Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego.Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la pascua de Jehová.

Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.

Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales. Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto.

El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue cuatrocientos treinta años.

Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de Israel en sus generaciones.

En estos capítulos vemos cómo nuestro Padre amado finaliza el juicio sobre Egipto con la décima plaga: la muerte de los primogénitos. Pero antes de esa plaga, Dios da instrucciones claras para que el pueblo se prepare: deben tomar un cordero sin mancha, sacrificarlo y marcar sus puertas con la sangre. La sangre es lo que hace la diferencia, lo que los salva. Es un acto simbólico de obediencia, pero también de confianza en el sacrificio de Dios. Mientras Egipto enfrenta el juicio, Israel es protegido por la sangre del cordero. Este es el comienzo de la Pascua, una fiesta que recordará esta liberación de generación en generación. Además, vemos cómo, a través de Moisés, Dios les da instrucciones detalladas para la liberación: deben estar listos, preparados para salir sin demora, viviendo en obediencia.

Esforzarnos en amor es obedecer a Dios con disposición y confianza, incluso cuando las circunstancias son difíciles. La obediencia no es solo hacer lo que Dios pide, es hacerlo con fe, sabiendo que Su propósito es siempre para nuestro bien. La sangre del cordero en las puertas es un símbolo de la sangre de Cristo Jesús, quien nos libera del pecado y nos da acceso directo al Padre. Hoy somos llamados a vivir en obediencia, no solo como un mandato, sino como una respuesta de amor y agradecimiento por lo que Cristo Jesús hizo por nosotros en la cruz.

Hoy, al igual que el pueblo de Israel, estamos llamados a estar preparados y obedecer con fe, sabiendo que la liberación que Dios trae no solo es física, sino espiritual.

Éxodo 11 y 12 nos llaman a una fe que actúa. Esfuérzate en vivir la Palabra, no solo en escucharla. Obedece lo que nuestro Padre amado te ha mostrado, aun en lo sencillo, porque allí se activa Su respaldo. Vive bajo la verdad de lo que Cristo Jesús ya hizo: estás cubierto, protegido y llamado a avanzar. No te quedes en lo pasado; prepárate, camina y responde con obediencia y amor. Una vida firme es una vida que escucha, cree y actúa