Lunes 2 Febrero 2026
Génesis 19-20
LECTURA DIARIA
Génesis 19:12-13, 16-17, 26, 29
Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar; porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo.
Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad. Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.
Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.
Así, cuando destruyó Dios las ciudades de la llanura, Dios se acordó de Abraham, y envió fuera a Lot de en medio de la destrucción, al asolar las ciudades donde Lot estaba.
Génesis 20:2-3, 6-7, 11-12
Y dijo Abraham de Sara su mujer: Es mi hermana. Y Abimelec rey de Gerar envió y tomó a Sara. Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido.
Y le dijo Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases. Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido; porque es profeta, y orará por ti, y vivirás. Y si no la devolvieres, sabe que de cierto morirás tú, y todos los tuyos.
Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por causa de mi mujer. Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y la tomé por mujer.
"Génesis 19 y 20 nos confronta con la urgencia de velar espiritualmente en medio de una generación corrompida y de no bajar la guardia aun después de haber sido librados; en Sodoma vemos que la falta de discernimiento, la tolerancia al pecado y la pasividad espiritual llevan a la destrucción, mientras que Lot es salvado por la misericordia de Dios, pero su entorno y decisiones revelan las consecuencias de vivir sin firmeza total. En Génesis 20, Abraham, ya amigo de Dios, tropieza nuevamente por temor y falta de vigilancia, recordándonos que nadie está exento de caer si no permanece alerta. Ambos capítulos nos enseñan que ser librados no es lo mismo que vivir firmes, y que el creyente debe velar continuamente, discernir correctamente, mantenerse firme en la fe y esforzarse en obedecer, porque cuando bajamos la guardia, el temor, la confusión y el daño a otros pueden entrar; pero cuando velamos, Dios interviene, guarda Su propósito y extiende Su misericordia aun en medio de nuestros errores."


