Lunes 20 Julio 2026

Levítico 27

LECTURA DIARIA

LEVÍTICO 27:2, 9, 14, 28, 30, 32

Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno hiciere especial voto a Jehová, según la estimación de las personas que se hayan de redimir, lo estimarás así:

Y si fuere animal de los que se ofrece ofrenda a Jehová, todo lo que de los tales se diere a Jehová será santo.

Cuando alguno dedicare su casa consagrándola a Jehová, la valorará el sacerdote, sea buena o sea mala; según la valorare el sacerdote, así quedará.

Pero no se venderá ni se rescatará ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere dedicado a Jehová; de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesión, todo lo consagrado será cosa santísima para Jehová.

Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.

Y todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo será consagrado a Jehová.

*Levítico 27 cierra este libro con un capítulo que, a primera vista, puede parecer muy relacionado con valoraciones, votos y propiedades, pero en realidad nos deja una verdad profundamente espiritual: Dios enseñaba a los israelitas a tratar con seriedad aquello que habían dedicado a Él. En el pensamiento oriental, un voto no era una frase dicha al aire; era una palabra comprometida delante de Dios, y por eso el capítulo muestra que la relación con Él debía estar marcada por reverencia, responsabilidad y honestidad. Cuando una persona consagraba algo, reconocía que aquello ya no debía tratarse como algo común; pertenecía a un propósito especial delante de Dios. Sin embargo, el capítulo también deja ver el orden y la precisión de Dios, enseñando que la devoción no debía manejarse por impulsos emocionales, sino con entendimiento y responsabilidad.* Nuestro Padre amado no busca promesas impulsivas ni palabras grandiosas que luego olvidamos; Él desea un corazón íntegro, que comprenda el valor de entregarse a Dios y viva consecuentemente con lo que ha decidido. Mientras aguardamos fielmente el retorno de Cristo Jesús, permanezcamos firmes en santidad, fortalecidos en la gracia y aprendiendo a vivir con una consagración sincera, no solo de labios, sino con nuestras decisiones, prioridades y manera de caminar. Porque cuando entendemos que nuestra vida pertenece a Dios, dejamos de tratar nuestra fe como algo ocasional y comenzamos a vivir cada día con reverencia, gratitud y la profunda certeza de que todo lo que somos y tenemos encuentra su verdadero valor cuando es puesto en las manos de nuestro Padre amado.

Contáctanos

contactanos@palabra-online.com

Quiero recibir novedades

Palabra Online 2025