Lunes 22 Diciembre 2025

Nahum 1 - 3; Apocalipsis 12

LECTURA DIARIA

Apocalipsis 12:1, 5, 7-12, 17

Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.

Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono.

Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.

Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

"Apocalipsis 12 revela que la batalla espiritual es real, pero también que la victoria ya fue establecida por Dios; el enemigo fue derrotado y expulsado, y el creyente no pelea desde el miedo sino desde la autoridad que Cristo Jesús ya ganó. Con mente renovada, el creyente permanece firme, sobrio y despierto, venciendo no por fuerza humana, sino por la sangre del Cordero y una fe que no se avergüenza. Esta revelación afirma que, aunque haya oposición, el cielo no está en crisis, y el que vela y permanece firme camina en gracia, identidad y victoria".