Lunes 29 Diciembre 2025

Zacarías 10 - 12; Apocalipsis 20

LECTURA DIARIA

Apocalipsis 20:1-4, 10-12, 14,15

Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.

Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.

Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.

Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

"Apocalipsis 20 revela que la historia no termina en caos, sino en el gobierno justo y definitivo de Dios. Satanás es limitado, el engaño tiene fecha de vencimiento y el juicio final confirma que nada queda impune ni fuera del control divino. El creyente con mente renovada no vive intimidado por el mal ni distraído por el presente, porque sabe que reina con Cristo Jesús en victoria espiritual ahora y en esperanza futura. Este capítulo afirma que la gracia no es permisividad, sino autoridad espiritual para permanecer firmes, velando y perseverando hasta el final, con la certeza de que el libro de la vida define nuestra identidad y destino."