Martes 02 Diciembre 2025

Ezequiel 47 y 48 - 1 Pedro 5

LECTURA DIARIA

1 Pedro 5:2-4, 6-10

Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.

"1 Pedro 5 revela que el llamado de Dios no se sostiene con fuerza humana, sino con un corazón rendido. El creyente sirve desde la gracia, no desde el ego; lidera con mansedumbre, no con control; y vive sabiendo que Cristo es el Pastor que vigila cada paso. Por eso se inclina bajo Su mano poderosa, reconociendo que la verdadera grandeza nace de la humildad. La ansiedad se convierte en entrega, la presión en dependencia, y la espera en formación. Y mientras el enemigo intentará desviar, desgastar o intimidar, la firmeza en la fe lo desarma. Porque después de cada proceso, el Dios de toda gracia es quien completa la obra: fortalece lo débil, restaura lo roto y establece lo eterno. Así vive quien ha sido renovado en la mente; quieto por dentro, firme por fuera y guiado por el padre."