Martes 14 Abril 2026
Éxodo 13, 14
LECTURA DIARIA


ÉXODO 13:1-3, 9, 21-22
Jehová habló a Moisés, diciendo: Conságrame todo primogénito. Cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, así de los hombres como de los animales, mío es. Y Moisés dijo al pueblo: Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis leudado.
Y te será como una señal sobre tu mano, y como un memorial delante de tus ojos, para que la ley de Jehová esté en tu boca; por cuanto con mano fuerte te sacó Jehová de Egipto.
Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego
ÉXODO 14:10-11, 13-16, 18, 21-22, 28-31
Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehová. Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto?
Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos. Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.
y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando me glorifique en Faraón, en sus carros y en su gente de a caballo.
Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas. Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.
Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno. Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda. Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar. Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo.
Seguimos avanzando en la Palabra, y en esta oportunidadvemos Éxodo 13 y 14, donde nuestro Padre amado nos recuerda algo clave: Él no solo nos saca, Él nos guía y pelea por nosotros en el proceso.
El pueblo no caminaba solo; la nube de día y el fuego de noche eran una guía real y constante. Dios iba delante marcando el camino. Esto nos enseña que cuando obedecemos, no andamos a ciegas, Él mismo dirige nuestros pasos. Además, al pedir lo primero (los primogénitos), nos muestra que merece lo mejor de nosotros, no lo que sobra.
Luego vemos al pueblo entre el mar y el enemigo. En medio del miedo, expresan su desesperación con palabras fuertes (algo común en ese tiempo), pero Dios responde con una verdad firme:
📖 “Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.” (Éxodo 14:14)
Esto no significa pasividad, significa confiar sin entrar en pánico, sabiendo que nuestro Padre amado está actuando. Y aquí viene algo poderoso: cuando Dios le dice a Moisés que extienda su mano, Moisés da el paso de fe primero, y entonces Dios abre el mar. No fue al revés. Esto nos deja una enseñanza directa:
👉🏾 la obediencia activa la manifestación del poder de Dios.
👉🏾 Nosotros damos el paso confiando, y Dios hace lo que nosotros no podemos.
También vemos que el mar no se abrió de inmediato; hubo un viento durante la noche. Eso nos recuerda que Dios también obra en procesos, pero sigue siendo Su mano la que abre camino.
A veces estamos en momentos donde todo parece cerrado, pero este pasaje nos enseña:
👉🏾 Dios ya está peleando por ti.
👉🏾 Pero te toca confiar, obedecer y avanzar.
👉🏾 No retroceder aunque el miedo quiera hablar.
Como iglesia, esto es clave, obedecer es una respuesta de amor. Y esforzarnos en amor es decidir caminar aunque el camino no parezca claro, honrando a Dios con nuestras acciones.
Si hoy estás frente a un “mar”, no te paralices. Recuerda: Dios pelea por ti, pero tú das el paso de fe. Recordando que hoy tenemos algo mayor Dios en Cristo en ti!!
Obedece, avanza y confía. Ahí es donde Él abre caminos donde no los hay. Sigamos firmes, obedeciendo con amor y caminando bajo Su guía, porque nuestro Padre amado nunca falla, y las habilidades espirituales que él nos dió tampoco fallan cuando accionamos.
