Martes 16 Diciembre 2025

Amós 7- 9; Apocalipsis 4

LECTURA DIARIA

Apocalipsis 4:1-3, 8, 11

Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas. Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado. Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda.

Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir

Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.

"Amós confronta una fe acomodada que perdió el peso de la verdad, mostrando que Dios corrige lo torcido porque ama demasiado como para dejarlo así; pero Apocalipsis levanta la mirada y recuerda que, aun cuando la tierra es sacudida, el trono permanece firme. El creyente con mente renovada no se esconde del llamado al arrepentimiento ni vive dominado por el caos, porque sabe que la corrección de Dios restaura y su gobierno no se mueve. Esta es una fe despierta, sobria y firme: anclada en la gracia que ordena por dentro y en la certeza de que Dios reina por encima de todo."