Martes 20 Enero 2026

Génesis 13-14

LECTURA DIARIA

Génesis 13:8-10, 14-15

Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda. Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra.

Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre.

Génesis 14:14-16, 18-23

Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan. Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco. Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.

Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo. Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas, y toma para ti los bienes. Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra, que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram.

"Génesis 13 nos enseña que la verdadera firmeza espiritual se revela en cómo decidimos cuando hay tensión. Abram no pelea por territorio ni se mueve por ansiedad; él confía en la promesa de Dios y escoge la paz, sabiendo que lo que Dios da nadie lo quita. Lot, en cambio, decide según lo que parece mejor a los ojos, sin discernir el ambiente espiritual que lo rodea. La fe que no vela termina expuesta.

Caminar por fe implica renunciar al conflicto y confiar en la promesa de Dios.

En Génesis 14, Abram muestra que la fe madura no es pasiva. Cuando Lot cae en cautiverio, Abram se levanta, pelea y rescata. Luego, en la victoria, no se deja seducir por el botín ni por alianzas equivocadas. Reconoce que la victoria viene de Dios y le da honra. El creyente firme vela en la decisión, actúa en la crisis y se mantiene limpio en la victoria. Esa es una fe despierta, sobria y estable.

Hoy Dios nos confronta con dos decisiones: ver como Lot o confiar como Abram . El creyente que vela no toma decisiones solo por conveniencia, sino por dirección. Estar firme no es evitar conflictos, es escoger la paz sin soltar la verdad y actuar con valentía cuando otros están en peligro

Abram nos enseña que se puede ser manso y fuerte a la vez, espiritual y valiente, firme sin ser ambicioso. No te acerques a Sodoma pensando que no te afectará; cuida dónde pones tus ojos, porque ahí se inclina tu corazón.

Colosenses 3:2

“ Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.”

Proverbios 16:8

“Mejor es lo poco con justicia, que la muchedumbre de frutos sin derecho.”

Hebreos 12:14

“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”

  • Decide con fe, no solo con vista.

  • Protege la paz sin ceder principios.

  • Actúa cuando un hermano está en peligro.

  • Rechaza lo que no proviene de Dios.

  • Vela: no toda ganancia conviene.

  • Permanece firme: Dios es tu proveedor.