Martes 27 Enero 2026
Génesis 17, 18
LECTURA DIARIA
Génesis 17:1, 4-5, 17, 19
Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.
He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes. Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.
Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rio, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir?
Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.
Génesis 18:1-2, 10, 14, 17-19, 23-25
Después le apareció Jehová en el encinar de Mamre, estando él sentado a la puerta de su tienda en el calor del día. Y alzó sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban junto a él; y cuando los vio, salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, y se postró en tierra,
Entonces dijo: De cierto volveré a ti; y según el tiempo de la vida, he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrás de él.
¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo.
Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer,habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra? Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.
Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él? Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?
"Génesis 17 y 18 nos muestran que discernir correctamente comienza con andar en el Espíritu, no en la carne: Abraham recibe promesas sobrenaturales porque vive consciente de la presencia de Dios, camina delante de Él y aprende a escuchar Su voz con reverencia. En Génesis 17, Dios establece Su pacto y deja claro que la fe madura discierne que la identidad y el futuro no se definen por la edad, la lógica ni las circunstancias, sino por la palabra de Dios; mientras que en Génesis 18, Abraham demuestra que quien anda en el Espíritu reconoce la visitación de Dios, entiende los tiempos, recibe dirección y es sensible para interceder por otros. Estos capítulos nos despiertan a una verdad contundente: cuando dejamos de velar espiritualmente, perdemos discernimiento, pero cuando caminamos en el Espíritu, permanecemos firmes en la fe, resistimos la duda y actuamos alineados al propósito de Dios. Así, el llamado es claro y urgente: velar, discernir y obedecer, porque solo el que anda en el Espíritu puede mantenerse firme, despierto y enfocado en medio de los procesos, tal como nos exhorta 1 Corintios 16:13".


