Martes 3 Febrero 2026
Génesis 21-22
LECTURA DIARIA
Génesis 21:1-2, 9-10, 12
Visitó Jehová a Sara, como había dicho, e hizo Jehová con Sara como había hablado. Y Sara concibió y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho.
Y vio Sara que el hijo de Agar la egipcia, el cual esta le había dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac. Por tanto, dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo.
Entonces dijo Dios a Abraham: No te parezca grave a causa del muchacho y de tu sierva; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz, porque en Isaac te será llamada descendencia.
Génesis 22:1, 7-8, 11-14
Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí.
Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.
Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.
"Génesis 21 y 22 nos muestran el proceso de madurez espiritual al que Dios lleva a quienes caminan con Él: en el capítulo 21, Dios cumple fielmente Su promesa con el nacimiento de Isaac, enseñándonos que la fe vigilante sabe esperar sin adelantarse ni mezclar la promesa con la carne, y que lo que nace de decisiones humanas (Ismael) no puede ocupar el lugar de lo que Dios prometió; mientras que en Génesis 22 vemos a Abraham enfrentando una prueba que revela no solo su obediencia, sino también la necesidad de discernimiento espiritual, pues su disposición a ofrecer a Isaac refleja una interpretación influenciada por las prácticas paganas de su entorno, las cuales asociaban la entrega total con sacrificios humanos. Dios interviene a tiempo por medio del ángel, dejando claro que Él no es un dios que demanda muerte, sino un Dios que provee, corrige el entendimiento y forma el corazón, mostrando que la verdadera fe no actúa desde el temor ni la confusión cultural, sino desde la confianza en Su carácter. Estos capítulos nos llaman a velar para no confundir la voz de Dios, a estar firmes en la fe aun cuando no entendemos todo, a esforzarnos en obedecer con discernimiento, y a hacer todas las cosas con amor, sabiendo que Dios cumple Sus promesas y nunca contradice Su naturaleza."


