Miércoles 24 Diciembre 2025
Sofonías 1 - 3; Apocalipsis 14
LECTURA DIARIA
Apocalipsis 14:1, 6-7, 12-13
Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.
Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.
"Apocalipsis 14 nos muestra al creyente desde la perspectiva correcta: no definido por el caos del mundo, sino marcado por el Cordero. Mientras la tierra recibe advertencias serias, el cielo presenta a un pueblo que permanece fiel, con el nombre del Padre escrito en su mente y corazón. Aquí se ve una verdad poderosa: el que vive con la mente renovada no se contamina con el sistema caído, porque su lealtad no es emocional ni circunstancial, es una convicción firme. La gracia no lo vuelve pasivo, lo vuelve perseverante; lo sostiene para no ceder, para no adorar lo falso, para mantenerse sobrio y despierto. Apocalipsis 14 afirma que el creyente que vela y permanece firme camina con esperanza, porque sabe que el juicio de Dios es justo y que en Cristo Jesús su trabajo no es en vano. Esta es una fe madura: firme en la verdad, estable en la gracia y enfocada en lo eterno."


