Miércoles 31 Diciembre 2025

Malaquías 1 - 4; Apocalipsis 22

LECTURA DIARIA

Apocalipsis 22:1-4, 6-7, 12-13, 16-17, 20-21

Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes.

Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto.¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.

Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.

El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

"Apocalipsis 22 no es un final triste, es una consumación gloriosa. La Biblia cierra mostrando que todo lo que Dios prometió se cumple: vida, luz, comunión y restauración total. El río de vida fluye del trono, el árbol sana a las naciones y ya no hay maldición, porque Dios habita con los suyos. Aquí la mente renovada entiende algo clave: la historia no termina en caos, termina en gobierno eterno. Cristo Jesús afirma que viene pronto, no para asustar, sino para despertar al creyente a vivir fiel, firme y alineado. El que ha caminado por gracia no vive distraído, vive preparado, guardando la Palabra y esperando con esperanza activa. Este capítulo no nos invita a huir del mundo, sino a vivir hoy como ciudadanos de lo eterno, sabiendo que lo que Dios empezó, lo termina en gloria."