Sábado 10 Enero 2026

Salmos 5

LECTURA DIARIA

Salmos 5:3-4, 11-12

Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré. Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; El malo no habitará junto a ti.

Pero alégrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; En ti se regocijen los que aman tu nombre. Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; Como con un escudo lo rodearás de tu favor.

"Salmos 5 nos muestra cómo se vive una fe despierta y firme desde el inicio del día. David entiende que quien vela no improvisa su vida espiritual: se presenta de mañana delante de Dios. Antes de enfrentar personas, problemas o decisiones, primero se alinea con el Señor. No comienza reaccionando, comienza orando y esperando.

El salmo deja claro que Dios no se agrada del mal ni del desorden espiritual. Esto nos enseña que velar también implica discernir: no todo ambiente, pensamiento o actitud honra a Dios.*El creyente firme no normaliza lo que Dios no aprueba.

Pero David no se queda en advertencia, avanza a la confianza. Declara que los que confían en Dios se alegran, son protegidos y rodeados como con un escudo. La firmeza no viene del carácter fuerte, sino de una vida que se presenta cada día delante de Dios y camina bajo Su favor.

Este salmo nos entrena para vivir 1 Corintios 16:13 en lo cotidiano: velar desde la mañana, permanecer firmes frente al mal, y avanzar con la seguridad de que Dios cuida al que decide caminar rectamente."

Hoy el llamado es sencillo, pero firme: no vivas el día en automático. El que vela no espera a que el problema llegue para buscar a Dios; se presenta de mañana y pone su día en Sus manos. Muchas batallas se pierden no por falta de fe, sino por falta de vigilancia espiritual.

La Palabra nos recuerda que Dios no se agrada del desorden ni de una vida mezclada. Por eso, velar implica cuidar lo que permites en tu mente, tus decisiones y tus conversaciones. No todo lo que el mundo normaliza edifica, y el creyente que está firme aprende a decir no sin culpa y sí a la verdad.

Pero esta exhortación no es para cargar, es para afirmar: Dios defiende a los que confían en Él. Cuando eliges comenzar tu día con oración, con lectura de la Palabra y con un corazón alineado, caminas rodeado por el favor de Dios como un escudo. No caminas solo, caminas cubierto.

Hoy decide esto: vela desde temprano, mantente firme durante el día y confía en que Dios cuida tu caminar.

Aplicación práctica para hoy

Preséntate de mañana: no arranques el día sin Dios.

Salmos 5:3 “De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.”

Discierne: no todo lo que es común es correcto.

Tesalonicenses 5:21 “Examinadlo todo; retened lo bueno.”

Romanos 12:2

“No os conforméis a este siglo…”

Permanece firme: aunque el entorno cambie, tu base no se mueve.

1 Corintios 16:13

“Velad, estad firmes en la fe…”

Efesios 6:13

“Habiendo acabado todo, estar firmes.”

Colosenses 1:23

“Si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe.”

Confía: el favor de Dios rodea al que camina rectamente.

Hebreos 10:23 “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza.”

Juan 15:4

“Permaneced en mí, y yo en vosotros.”

El que vela desde temprano, discierne durante el día y permanece firme, camina rodeado del favor de Dios.