Sábado 13 Diciembre 2025
Joel 1- 3; Apocalipsis 1
LECTURA DIARIA
Apocalipsis 1:1-3, 5-6, 8, 10-11, 13, 17-19
La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan, que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto. Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.
y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.
Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.
y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.
Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades. Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas.
"Apocalipsis no comienza con miedo, comienza con revelación. Es quitar el velo para que el creyente vea la realidad desde el cielo y no desde el ruido de la tierra. En el capítulo uno, el velo se levanta y se muestra a Jesucristo vivo, glorificado, firme, caminando en medio de Su Iglesia, sosteniéndola con autoridad y cuidado. El mensaje es directo: el creyente no camina a ciegas ni desorientado, camina con una mente renovada, despierta y anclada en la verdad. Cuando se revela quién es Cristo Jesús, se ordena la mente, se fortalece el corazón y se activa una fe que permanece firme, sobria y constante, aun en medio de tiempos inciertos. Apocalipsis no anuncia derrota, anuncia claridad; no paraliza, posiciona; no confunde, afirma al creyente para vivir con gracia, firmeza y esperanza activa."


