Sábado 18 Julio 2026
Salmos 126
LECTURA DIARIA


SALMOS 126:1-6
Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con estos. Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres. Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, Como los arroyos del Neguev. Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.
*Salmo 126 nos lleva a contemplar el corazón de un pueblo que, después de haber vivido tiempos de dolor y pérdida, vuelve a experimentar la restauración de Dios y casi no puede creer lo que está viendo: “éramos como los que sueñan”. En el pensamiento oriental, esta expresión comunicaba un asombro tan profundo que la realidad parecía superar lo que la persona había esperado; no era simplemente alegría, era la sorpresa de reconocer que Dios había hecho algo que humanamente parecía imposible. Pero el salmista no se queda únicamente celebrando el pasado: también clama por una nueva restauración y utiliza la imagen del sembrador que sale con lágrimas, llevando la semilla en sus manos. Para el oriental, sembrar era un acto de fe, porque la semilla desaparecía bajo la tierra antes de que pudiera verse el fruto; así, el salmo nos enseña que hay obediencias, oraciones y decisiones que hoy parecen pequeñas, silenciosas o dolorosas, pero que Dios puede transformar en una cosecha abundante.* No debemos interpretar nuestro presente únicamente por lo que nuestros ojos alcanzan a ver. Mientras aguardamos fielmente el retorno de Cristo Jesús, permanezcamos firmes en santidad, fortalecidos en la gracia y sembrando con amor, obediencia y perseverancia, aun cuando existan lágrimas en el camino. Porque nuestro Padre amado no desperdicia ninguna lágrima entregada a Él, y el mismo Dios que ayer restauró a Su pueblo sigue siendo fiel para convertir los procesos de hoy en testimonios que mañana harán que nuestro corazón diga, con asombro y gratitud: “¡Grandes cosas ha hecho Dios con nosotros!”
Hay semillas que hoy se siembran con lágrimas y procesos cuyo fruto todavía no podemos ver. Pero mientras aguardamos fielmente el retorno de Cristo Jesús, permanezcamos firmes en santidad y fortalecidos en la gracia, confiando en que nuestro Padre amado sigue siendo fiel. La lágrima puede acompañar la siembra, pero Dios sigue teniendo la cosecha en Sus manos.
Salmos 126:5
Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
Recordar lo que Dios hizo fortalece la fe para seguir sembrando mientras esperamos lo que Él hará.
Gálatas 6:9
No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
2 Corintios 4:17
Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria.
Tito 2:13
Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
