Sábado 28 Febrero 2026
Salmos 46
LECTURA DIARIA


Salmos 46:1-5, 10
Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar; Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, El santuario de las moradas del Altísimo. Dios está en medio de ella; no será conmovida. Dios la ayudará al clarear la mañana.
Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.
En Salmos 46, el salmista pinta un cuadro que, para la mentalidad oriental, era el peor escenario posible: montes ,símbolo de estabilidad, moviéndose, y el mar símbolo del caos, rugiendo con violencia. Es decir, cuando lo que parecía firme se sacude y lo impredecible amenaza con dominar. Pero el mensaje es claro: el pueblo de Dios no vive gobernado por el temor, porque su refugio no es la estructura, sino la Presencia. La imagen del río que alegra la ciudad recuerda que en el antiguo Oriente una ciudad con agua interna resistía cualquier asedio; así el corazón que permanece en comunión constante no se seca en medio de la presión. Y cuando el Señor ordena detenerse y reconocer quién es Él, está llamando a frenar la ansiedad y someter el alma a Su autoridad. Vivir así es mantenerse despiertos cuando otros entran en pánico, firmes cuando el entorno tiembla, constantes en confianza y reflejando paz aun en crisis. La estabilidad verdadera no es que no haya tormenta, es saber que Dios está en medio y no seremos conmovidos .
Aplicación práctica y exhortación.
1️⃣ Refúgiate antes de reaccionar.
Cuando llegue una noticia difícil, no respondas desde el impulso. Ora primero. Respira. Recuerda quién es tu amparo.
2️⃣ No alimentes el pánico colectivo.
Si todos están alarmados, tú mantén dominio propio. La fe madura no niega la realidad, pero tampoco se deja dominar por ella.
3️⃣ Cuida tu “río interior”
Tu comunión diaria es tu abastecimiento. Si no hay Palabra ni oración constante, el alma se seca en tiempos de presión.
4️⃣ Permanece firme aunque el entorno cambie.
Trabajo, economía, relaciones… pueden moverse. Pero si Dios está en medio, tu identidad no se mueve.
5️⃣ Aprende a detenerte.
“Estad quietos” es un acto de rendición consciente. No es pasividad; es confianza activa. Es decir: “Padre, Tú gobiernas.”
La fe estable no depende de circunstancias estables.
El que sabe quién es su Dios no vive agitado.
El que permanece en Su presencia no será conmovido.
Cuando el mundo se sacude, tú permaneces.
Cuando el ruido aumenta, tú descansas.
Cuando otros tiemblan, tú confías.
Eso es firmeza espiritual real.
