Sábado 29 Noviembre 2025
Ezequiel 40 y 41 - 1 Pedro 2
LECTURA DIARIA
1 Pedro 2:1-2, 4-5, 7, 9, 11-12, 15, 21-24
Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,
Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo;
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;
Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.
Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos;
Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
" 1 Pedro 2 muestra que la persona con mente renovada no vive confundido ni dividido, sabe que fue separado por gracia para algo más alto. Por eso permanece firme, alerta y estable, porque entiende que ya no es parte de la oscuridad que un día lo definió. Ahora es pueblo, es luz, es nación escogida, y esa identidad le marca el ritmo. La firmeza real no es dureza, es claridad; saber quién eres, a quién sigues y hacia dónde caminas. Así, aun cuando el mundo presiona, el creyente no copia sus hábitos; responde con honor, camina recto y deja que sus acciones hablen más fuerte que cualquier argumento. La gracia le enseña a vivir desde convicción, no desde impulso; desde propósito, no desde reacción; desde luz, no desde caos."


