Viernes 12 Diciembre 2025
Oseas 13- 14; Judas
LECTURA DIARIA
Judas 1:3-4, 20-21, 24-25
Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.
Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.
Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.
"El creyente que entiende la gracia no vive apagado ni confundido, vive edificándose cada día sobre su fe santísima, porque sabe que esa fe es un regalo que debe ejercitarse. Al orar en el Espíritu, su mente se alinea con lo alto y su corazón recibe dirección fresca. Desde esa comunión, el creyente decide permanecer en el amor de Dios, no en emociones fluctuantes, sino en la verdad sólida que Cristo Jesús estableció en él. Y mientras camina firme, se mantiene velando, permaneciendo, siendo valiente, espera con certeza la misericordia activa de nuestro Señor Jesucristo, que sostiene su vida eterna y renueva su interior para que viva despierto, sobrio y victorioso en medio de un mundo que se enfría, sino que él mismo se rehúsa a enfriarse, porque elige mantenerse alerta, sobrio, estable y caminando en la verdad, sosteniéndose en la misericordia activa de nuestro Señor Jesucristo."


