Viernes 16 Enero 2026

Mateo 6

LECTURA DIARIA

Mateo 6:1, 5-6, 19-21, 24-25, 31-34

Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

"Mateo 6 nos enseña que la vida espiritual comienza en la mente. Lo que pensamos, meditamos y valoramos define dónde está nuestro tesoro, y donde está nuestro tesoro, allí termina gobernando nuestro corazón.

Jesucristo deja claro que no podemos vivir con un corazón dividido: o confiamos en Dios o vivimos atrapados en el afán. Por eso, cuidar los pensamientos no es opcional, es una disciplina espiritual diaria.

Cuando Cristo Jesús dice que donde esté nuestro tesoro, allí estará nuestro corazón, nos está llamando a revisar en qué estamos enfocando nuestra atención. Si el tesoro es material, el corazón vive inquieto; si el tesoro es el Reino de Dios, el corazón descansa. El creyente firme no permite que la ansiedad dirija sus decisiones, porque sabe que Dios es su fuente y su proveedor.

Mateo 6:33 nos revela la clave de una vida estable: buscar primeramente el Reino de Dios y Su justicia. Esto significa pensar como Dios piensa, decidir como Dios decide y vivir desde Sus valores. Cuando el Reino ocupa el primer lugar, el afán pierde poder. El problema no es trabajar, planificar o esforzarse; el problema es vivir controlados por el temor al mañana.

La oración, tal como Cristo Jesús la enseña en Mateo 6, es el espacio donde los pensamientos se ordenan y el corazón se alinea. Orar no es repetir palabras, es afirmar confianza. En la oración aprendemos a velar, a mantenernos firmes y a fortalecernos en la fe, exactamente como nos exhorta 1 Corintios 16:13. El creyente que ora vigila su mente, permanece firme en la verdad y no se deja mover por la ansiedad ni por la presión del entorno.

En resumen, Mateo 6 nos llama a una fe madura: pensamientos guardados, corazón enfocado, prioridades claras y confianza absoluta en Dios. El que vive así no se afana, no se distrae y no se rinde. Vela, permanece firme y camina seguro porque su tesoro está en el Reino.

Vela, afirma tu corazón y vive el Reino sin afán.

Hoy más que nunca, el creyente está llamado a vivir despierto, no dominado por pensamientos desordenados ni por el afán diario. Cristo Jesús no nos enseñó a sobrevivir el día, sino a gobernar el corazón poniendo el Reino de Dios en primer lugar. Cuando el corazón se enfoca en lo eterno, el afán pierde poder.

  • Cuida dónde está tu corazón

Mateo 6:21

“Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”

Revisa qué ocupa tu mente desde la mañana. Si lo primero es preocupación, el corazón se debilita; si lo primero es Dios, el corazón se afirma.

  • No vivas dividido.

Mateo 6:24

“Ninguno puede servir a dos señores… No podéis servir a Dios y a las riquezas.”

 Decide a quién obedeces cuando tomas decisiones: ¿al miedo o a la fe?, ¿a la presión o a la Palabra?

  • Busca primero el Reino y confía.

Mateo 6:33

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”

Antes de resolver, ora. Antes de preocuparte, busca dirección. Dios no falla cuando es prioridad.

  • No permitas que el afán gobierne tu día.

Mateo 6:34

“Así que, no os afanéis por el día de mañana… Basta a cada día su propio mal.”

Vive el hoy con fe. El afán te roba fuerza; la confianza te mantiene firme.

  • Afirma tu mente en la oración.

Filipenses 4:6–7

“Por nada estéis afanosos… Y la paz de Dios… guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

Ora hasta que la paz gobierne tu mente. La paz es señal de confianza, no de pasividad.

  • 1 Corintios 16:13

“Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.”

Hoy decide:

✔️ Velar sobre tus pensamientos.

✔️ Permanecer firme en la fe.

✔️ Rechazar el afán.

✔️ Vivir el la Palabra con intención.