Viernes 28 Noviembre 2025
Ezequiel 38 - 39; 1 Pedro 1
LECTURA DIARIA
1 Pedro 1:3-5, 7-8, 10, 12-16, 24-25
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;
Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación,
A estos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles. Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
Porque: Toda carne es como hierba, Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.
"1 Pedro 1 revela que la gracia despierta una manera nueva de pensar y vivir. El creyente firme no se mueve por emociones, sino por la esperanza viva que Cristo encendió en él. Su mente se alinea con lo eterno y sus pasos con lo santo. Ya no camina como antes, porque ahora sabe que fue rescatado con un precio demasiado alto para volver a lo viejo. Por eso se mantiene alerta, fuerte y estable, resistiendo la presión del mundo y aferrándose a la Palabra que permanece para siempre. Así se ve la renovación mental: claridad, firmeza y una vida que honra al que lo llamó.”


